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sábado, 9 de febrero de 2008

Una de manteca, para el señoríto

En su intervención del pasado jueves en Teruel, el presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez comenzó defendiendo los derechos de los inmigrantes. Era consecuencia y contestación a lo que días antes el líder de la oposición, Mariano Rajoy, había propuesto sobre inmigración, el "contrato de integración" que se funda en imponer a los inmigrantes en nuestro país una serie de obligaciones añadidas, como el respeto a las "costumbres españolas". Es verdad que la fórmula del contrato es original en nuestro país -sólo nuestros vecinos del norte la han adoptado-, pero la mayoría de las condiciones que propone Rajoy ya están consideradas en nuestra legislación. Un ejemplo, el Reglamento de la Ley de Extranjería establece que los extranjeros que quieren renovar los papeles deben probar que han cotizado a la Seguridad Social un mínimo de seis meses por año y que tienen una oferta de empleo. De lo contrario, tienen que salir de España.
La proposición de Rajoy en realidad es poco original, esta prácticamente ”fusilada” de la que propuso Nicolás Sarkozy en Francia en 2004, cuando era ministro del Interior, y también a la que proponía Convergencia y Unió en el 2006 y su hombre entonces en catalunya, Pique, dijo que era populismo. El líder del Partido Popular además ha prometido hoy que si gobierna los inmigrantes deberán comprometerse a "cumplir las leyes, aprender la lengua y respetar las costumbres de los españoles". Entre las "costumbres de los españoles" que los inmigrantes deberían respetar, Rajoy mencionó la prohibición de la ablación y el respeto a la igualdad de sexos, cuestiones que ya están tipificadas en nuestras leyes. Por tanto si estas ya estan penadas, cuales son las demás costumbres que quiere imponer Don Mariano, si yo fuera inmigrante en España me echaría a temblar si este señor, gana las elecciones.
Pero hay una posibilidad muy grande de que no las gane, Don Mariano además de primos, tiene amiguitos como Arias Cañete, quien ha sido de una ayuda inesperada, para que todos los españoles comprendiéramos lo que se propone y piensa de verdad el PP sobre los inmigrantes, Arias nos ha ilustrado, los emigrantes tienen que saber servir tostadas de manteca “colora”a la perfección, eso es lo que necesita España. En fin, Romanones se quedo corto con su lapidaria frase, tan querida por Don Mariano, para calificar a estos muchachos del PP.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Desde Luego los populares piensan que los inmigrantes, son esclavos sin ningun tipo de derecho. Bueno lo de Cañete, sin palabras, es un bufon impresentable, cada vez que habla sube el pan un duro.