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Sobre la reforma del modelo de Policia Local en Zaragoza.

domingo, 24 de julio de 2011

Pesadilla terrorista en Noruega.

Nadie está preparado para un ataque terrorista, y el que así piense se equivoca. Los noruegos, que hasta el viernes han vivido en uno de los países más pacíficos y tranquilos de la tierra, menos todavía. Ahora han descubierto con horror que no están libres de esta plaga que no necesariamente viene de fuera, como se creyó en un primer momento, cuando se pensó en una vinculación islamista.
El mal puede perfectamente anidar en el seno de una sociedad tan homogénea como es la de aquel país escandinavo si se confirman las sospechas que han llevado a la detención de un joven noruego, fundamentalista cristiano, según la policía, más que presunto autor de los dos sangrientos atentados, atentados, que suman cerca de un centenar de muertos.
Esta tragedia nacional, la peor desde la segunda guerra mundial en el país que otorga el Premio Nobel de la Paz, es un ataque frontal a los valores que han hecho de la sociedad noruega una comunidad abierta, tolerante y, hasta este viernes, segura. Con menos de cinco millones de habitantes, la riqueza generada por el petróleo ha permitido a Noruega vivir en los últimos años sin los sobresaltos con los que la crisis mundial ha azotado a los países europeos.
Sin embargo, el atentado y el tiroteo han sacado a la luz un aspecto menos amable, en línea con el resto de países europeos, y muy en particular con los escandinavos: el auge de los sentimientos ultranacionalistas y xenófobos. Un informe reciente sobre las amenazas a la seguridad nacional hecho por la policía ya alertaba del aumento de la actividad de formaciones de extrema derecha --también de grupos islamistas, lógicamente--, pero las dimensiones del atentado y del tiroteo eran seguramente difíciles de prever.
En la vecina Suecia, el asesinato del primer ministro Olof Palme en 1986 acabó con la edad de la inocencia en que vivía aquel país nórdico. A buen seguro, ocurrirá otro tanto en la vecina Noruega tras los hechos del viernes. Pero sería una entrega a los violentos de todo signo que el miedo empezara a anidar en la sociedad noruega. Por ello, las palabras del responsable de los jóvenes laboristas reunidos en la isla de Utoya diciendo que al terrorismo se le combate con más democracia son sabias y deben marcar el camino a seguir por Noruega y guiar a aquellos países que, viendo lejos la amenaza terrorista, han de entender que hasta las sociedades más prósperas y más avanzadas generan monstruos.


Fuente: Editorial del Periodico de Aragón.

domingo, 17 de julio de 2011

Camps, al banquillo.


Si el presidente valenciano, Francisco Camps, no se declara culpable y pacta con la fiscalía, se convertirá en el segundo de una comunidad juzgado por corrupción. Ya lo fue el expresidente de Cantabria Juan Hormaechea, condenado en 1994 a prisión e inhabilitación por malversación de caudales públicos y prevaricación. El delito, cohecho pasivo impropio continuado, conlleva en el caso de Camps una pena de multa. Correa y las empresas de la trama Gürtel querían "contratos de la Administración valenciana", pero el auto no ve una relación de causa-efecto porque, en ese caso el delito sería mucho más grave. La acusación popular, ejercida por los socialistas, sí que relaciona regalos y contratos, y pide tres años de cárcel y ocho de inhabilitación. El juicio --con jurado popular-- de Camps plantea un grave problema a Rajoy porque, si se adelantan las elecciones, puede coincidir con la campaña. Aún así, Rajoy no puede seguir mirando hacia otro lado mientras el PP pide todos los días dimisiones de sus adversarios. Si un político no dimite cuando va a ser juzgado, ¿dónde quedan las promesas de limpieza, los códigos éticos y la regeneración? La dimisión es la única salida porque los votos no absuelven de los presuntos delitos.


Fuente: Editorial del Periodico de Aragón. 

miércoles, 13 de julio de 2011

Homer Simpson.


Había expectación por escuchar el proyecto de gobierno de la candidata Luisa Fernanda Rudi. Bueno, expectación poca porque ya conocemos a la señora. Bien plantada, enérgica, bien vestida, pero muy aburrida, que diría Homer Simpson.
Es curioso que con lo controlados que suelen tener todos los mecanismos de poder, no caigan en la importancia de los discursos. Lo vimos precisamente en El discurso del rey, aunque doña Rudi no necesite un logopeda, pero le urge alguien que le redacte sus palabras con un poco de chispa. Abundar a estas algunas en lugares comunes como hizo la candidata, supone un sufrimiento para el escuchante. Eso de la tierra noble, eso de la autoestima, eso de empujar entre todos, suena a poesía celestial, pero no incide en los mecanismos para lograr que esta noble tierra salga del pozo. Es curioso, doña Rudi no citó ni una vez la palabra "trabajador".
A lo mejor por eso su socio Alfredo Boné del PAR, se apresuró a distinguir que lo escuchado era "el discurso del Partido Popular", no el suyo. Seguro que esta mujer hará todo lo posible por revertir la crisis, seguro que pondrá todo su empeño en situar Aragón a la cabeza del mundo, pero seguro también que debe cambiar de tono; un poco de cordialidad, ofertas concretas, proyectos tangibles, palabras humanas... Menos poesía, vamos.
Claro que, como dirían los hermeneutas, nada es inocente. Las palabras poseen la carga dialéctica que tienen y con seguridad Luisa Fernanda Rudi quiso ofrecer la imagen que ofreció. Pues será un tostón. Pero claro, si trae trabajo...

Fuente: El Periódico de Aragón, articulo de Joaquín Carbonell.

sábado, 2 de julio de 2011

La segunda muerte de Zorba.


Adiós a los marineros sentados a la puerta de los bares de todos los puertos, mentirosos indomables dispuestos a contar hazañas imposibles de barcos que regresan a casa con las bodegas llenas a rebosar de pescado. Adiós al navegante extraviado que regresó de Troya y tensó el arco para probar que era Odiseo y no el mendigo humillado por los pretendientes de Penélope. Adiós a los mármoles en los que el alma de Occidente duerme el sueño eterno; adiós a las piedras que guardan milenios de civilización construida a la medida de los hombres y no de los héroes. Adiós a todo cuanto engrandece la humanidad desbordada de Alexis Zorba, porque Zorba el griego debe morir por segunda vez --ahora el viaje a la nada no lo hará de la mano de Nikos Kazantzakis-- para expiar pecados cuya gravedad y naturaleza desconocemos, pero que deben ser terribles e inusuales. Tan terribles e inusuales que los banqueros alemanes y franceses están dispuestos a cualquier cosa y exigen que el castigo sea ejemplar. Porque se trata de imponer un castigo desmesurado y no de liquidar créditos pendientes, se trata de dejar constancia de que no es posible dar marcha atrás, de que la mundialización de las finanzas no admite discusión.
La jugada va de eso y no de otra cosa, va de dejar claro quiénes mandan y qué armas tienen a su disposición. Es más que una advertencia, es una amenaza lanzada a los cuatro vientos: o se juega según nuestras normas o rompemos la baraja, hacemos astillas la mesa y perseguimos hasta donde haga falta, hasta el infierno si es preciso, a quien no se avenga a las reglas sin saltarse una coma.
Todo esto dicen sin decirlo estos banqueros a los que la cancillera Merkel y el presidente Sarkozy tienen instalados en sus despachos. Ni la codicia que les llevó a prestar dinero a espuertas a la espera de recoger beneficios insólitos ni la impericia de quienes manejaron los recursos importan demasiado. Nadie parece dispuesto a pedir responsabilidades ni a cuantos creyeron que harían saltar la banca ni a los políticos sin escrúpulos de Nueva Democracia --derecha muy derecha griega-- que manipularon los balances y ocultaron la realidad a los ciudadanos. Importa solo dar un escarmiento.
La brutalidad de la respuesta de los acreedores es de tal naturaleza que es inútil razonar. Es inútil decir que la germanización de la economía europea, con el asentimiento de Francia, puede desembocar en un desastre descomunal para Europa. No hay forma humana de pedir un tiempo muerto y analizar la tragedia en su conjunto. A lo sumo, cabe preguntarse una vez más si Alemania cabe en Europa o si Alemania amenaza con hacer saltar por los aires las costuras de Europa; cabe preguntarse si la Unión Europea será alemana o no será.
Hasta el año pasado, como quien dice, la idea era que Europa debe a la cultura griega mucho de lo que es. No era una deuda contante y sonante, con asientos contables en euros, sino más bien una atmósfera que se remonta a la noche de los tiempos. Pero era una deuda, un agradecimiento permanente a pesar de todos los pesares, de la decadencia mediterránea, de la soberbia de la sociedad tecnológica y de la vulgaridad construida en nombre del dinero que todo lo puede. Pero ahora las cosas ya no son así. Por eso evitaría muchos lamentos innecesarios que alguien se subiera a un cajón en la plaza Syntagma, pidiera un minuto de silencio y anunciara que Alexis Zorba ha sido condenado y no hay tribunal de apelación que lo pueda salvar. Todo el mundo sabe que las arcas de Grecia están vacías y todas las privatizaciones, recortes y vejaciones que encaje no serán suficientes para que pague cuanto adeuda. Todo el mundo lo sabe y este es el mayor de los castigos: pagar, pagar y pagar para no liquidar nunca la deuda o hacerlo a tan largo plazo que, cuando quede saldada la cuenta, no habrá nadie con ganas de celebrar el final de la pesadilla.


Fuente: El Periódico de Aragon. Articulo de Albert Garrido. Periodista.