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A finales de los años 50, San Francisco era ya la punta del iceberg de una contracultura que nacía del propio cansancio capitalista. E...

martes, 26 de abril de 2011

¿A quién le importa el grano de cacao?

Al costado de las carreteras que entran y salen de Abiyán, donde ya no circulan salvo camiones con hombres armados, los marfileños caminan con el peso de una vida gastada. Bajo el sol africano, con mochilas montadas sobre las cabezas, niños y bebés en brazos y sobre el último par de zapatos que les pertenece, cientos de miles de personas han abandonado la ciudad más importante de Costa de Marfil.
Un millón de marfileños han sido desplazados de su hogar original y casi la mayoría de ellos han abandonado la ciudad costera de Abiyán, dice la Comisión de Refugiados de Naciones Unidas. Las razones principales son económicas; ya no hay trabajo y ni el mercado ni la pesca ni la agricultura ni el ingenio local subastan a los pobladores. El país ya no funciona. La violencia se debe a dos bandos políticos. En uno, los grupos rebeldes, que controlan el norte del país, han descendido a la ciudad costera y sus métodos son apoyados por el presidente reconocido Alassane Ouattara y los cascos azules de la ONU. En la otra esquina, el ejército de Costa de Marfil mantiene su alianza con el supuesto usurpador de las elecciones, Laurent Gbagbo, y soporta las matanzas de sus soldados. Durante este mes de marzo hombres armados han disparado a todo lo que se mueve. A principios de ese mes, tropas de Laurent Gbagbo dispararon contra una multitud de mujeres que protestaban pacíficamente en las calles. Seis murieron. Los rebeldes de Ouattara operan de igual manera pero sus actos escapan a los lentes internacionales. Entre los dos bandos, balas han tocado a la Cruz Roja, los cascos azules, helicópteros de reporteros y habitantes que huyen de sus hogares con las venas hinchadas de gritos. La semana pasada 15 mil jóvenes, dispuestos a intercambiar sangre por comida, se enlistaron al ejercito fiel a Laurent Gbagbo. Los rebeldes reclutan a mercenarios de Liberia y secuestran a niños de pueblitos norteños para ayudar su causa.
Durante estos tres meses de 2011, los medios de comunicación se han interesado en las revueltas que ocurren en África del norte. Vaticinaron la integración de un Medio Oriente, joven y democrático, a la escena política. Occidente se alegraba y veía como sus aliados de casi dos décadas caían a manos de la muchedumbre. Pero el coronel Gaddafi, otro aliado que en 2002 fue líder de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, se encargó de detener el paso de las revoluciones por la región. Como verdaderos demagogos, los líderes de Occidente decidieron dar la espalda a su aliado y apoyar a los rebeldes que no tienen idea de cómo gobernar un país. Hoy, tropas de la OTAN marchan hacia Trípoli como libertadores de no-saben-qué para enfrentar a Gaddafi.
De todas las potencias colonialistas, Francia ha sido sin duda la que más ha abierto el diálogo con sus colonias y la que más ha apoyado a África con en la comunidad internacional. Este año, en boca de Nicolas Sarkozy, Francia promovió la intervención militar en Libia mientras su antigua colonia de Costa de Marfil se ahoga en un caos que en muchos sentidos es peor que Libia. Costa de Marfil es un país con divisiones étnicas, religiosas y económicas muy profundas, y en este reducido espacio de tierra viven casi 21 millones de personas. Por el otro lado, Libia que no esta libre de conflictos internos, cuenta con un tercio de la población de Costa de Marfil pero es nueve veces más grande que el país marfileño.
Abiyán, días antes de las elecciones de noviembre, era una de las ciudades más vibrantes de África occidental. Al concluir éstas, la ONU y la Unión Africana determinaron que Ouattara era el vencedor. Laurent Gbagbo, conociendo bien su popularidad, dijo que esto era imposible. Que el único candidato que la gente amaba era él. Hoy Abiyán se divide en dos gobiernos cuyas políticas toman efecto inmediato en cada mitad de la ciudad. Ninguno se preocupa por la gente que muere.
El mundo occidental, declarado velador de la democracia y los oprimidos del mundo, sólo frunce el ceño, truena la boca y agita la cabeza en desacuerdo. En cambio, en Libia sí intervienen y sí reacciona. ¿Es acaso Libia más importante que Costa de Marfil? Para ellos, sí. Libia es un país que provee a Europa de petróleo. Costa de Marfil, lamentablemente, cuando abre su puño sólo ofrece granos de cacao. Allí se cultiva y se exporta un tercio del grano que solía ser la bebida de los dioses en nuestras tierras. ¿Pero cuántas fabricas marchan quemando cacao?


Fuente: Clarín de Chile articulo de Alexander Naime S. Henkel

lunes, 25 de abril de 2011

Veinticinco años de la ley General de Sanidad.



En un día como hoy de 1986, se aprobaba la Ley General de Sanidad, por la que se creaba nuestro Sistema Nacional de Salud, y se convertía en una de las piezas esenciales para consolidar el Estado del bienestar. Al igual que la Constitución su encaje fue complicado, en la votación definitiva en el Congreso, el PSOE logró el apoyo del PNV y CiU después de aceptar enmiendas que daban más competencias a los gobiernos autonómicos. Como no podía ser de otra manera y generando su retórica presente, Alianza Popular (actual PP) votó en contra argumentando que era una "ley continuista" porque no daba a los ciudadanos "el derecho para elección de su médico, de su hospital y de su especialista".
En el manifiesto editado por el PSOE para rememorar esta fecha se señala concluyentemente, que este ha sido uno de los legados más importantes que nos dejó el primer gobierno socialista de Felipe González y, sin ninguna duda, una de las leyes clave de nuestra democracia.
Esta Ley, promovida por Ernest Lluch, ministro de Sanidad entre 1982 y 1986, asesinado por ETA en el 2000, tiene básicamente tres cimientos, la universalidad del servicio, la cohesión estructural a través del Sistema Nacional de Salud y la descentralización que permitía a las autonomías organizar y desarrollar servicios sanitarios públicos.
Además según nos explica el manifiesto del PSOE, permitió que más de siete millones de españoles, hasta entonces excluidos de la sanidad pública se incorporaran al Sistema Nacional de Salud. Ello condujo a que, se aumentaran los recursos destinados a la sanidad. Así, durante los primeros gobiernos socialistas el porcentaje del PIB destinado a la sanidad pública pasó del 4,3 al 5,9 %. Consiguiendo una sanidad para todos, donde aportaban más los que más tenían, mediante un sistema fiscal progresivo. Actualmente estamos, aproximadamente, en el 6,5% del PIB.
Esta norma, que en su génesis tuvo abundantes detractores, los cuales en gran mayoría han ido progresivamente aceptando que ha configurado un buen sistema. Sistema, que podemos considerar, hoy en día, un referente de primer orden en las políticas de bienestar en España y uno de los más avanzados y eficientes de cuantos existen en nuestro entorno europeo.
Es necesario por tanto después de veinticinco años, actuar con presteza y convicción para mantener la sostenibilidad y el funcionamiento eficiente del sistema sanitario público, sobre todo en unos momentos de crisis económica como la que estamos viviendo, y ante todo debemos luchar a brazo partido, que es nuestro voto, ante los intentos conservadores de reducir prestaciones sanitarias e introducir medidas de copago por la asistencia sanitaria. Todos los progresistas debemos ayudar al mantenimiento de un sistema sanitario público, fuerte y de calidad, donde la medicina privada sea voluntaria y un complemento regulado con la sanidad pública.


jueves, 21 de abril de 2011

Los gatos no cazan ratones en Cuba.


Con la inesperada y emotiva aparición de un anciano y frágil Fidel Castro abrazado a su hermano Raúl, acabó en La Habana el pasado martes el 6° Congreso del Partido Comunista de Cuba, el primero en 14 años. Si alguien esperaba que esta cita tan aplazada pese a los graves problemas por los que atraviesa la isla caribeña arrojaría grandes cambios políticos, habrá quedado totalmente defraudado. Un Castro, Raúl, sucede a otro, Fidel, en la secretaría del partido y el nuevo líder promete un "rejuvenecimiento sistemático" de la dirigencia política que se traduce en un neosecretario casi octogenario y en un segundo secretario, José Ramón Machado Ventura, de 80 años ya cumplidos. La gerontocracia que hizo la revolución se mantiene en el poder y sigue el inmovilismo político.
En realidad, el objetivo del congreso no era el de introducir cambios políticos, sino el de profundizar en la apertura económica. O cambiamos o nos hundimos, había dicho Raúl Castro, pero en el diccionario castrista la palabra cambio significa que el sistema económico seguirá basado en la planificación y en la propiedad socialista de los medios de producción, aunque se tomarán en consideración las "tendencias del mercado". Cambio también significa, según el menor de los hermanos Castro, seguir perfeccionando el socialismo y no permitir el regreso del capitalismo a Cuba.
Ningún modelo político ni económico ha emergido del cónclave. Más bien una serie de paños calientes para intentar atajar el hundimiento de un sistema estatizado que ya no puede garantizar el pleno empleo ni las cartillas de racionamiento que dan de comer a los cubanos. No se ha optado por el modelo soviético de la perestroika y la glasnost, es decir, reestructuración económica acompañada de transparencia política. En La Habana solo ha habido un poquito de lo primero y nada de lo segundo. Ni se ha optado por el modelo vietnamita, que en poco tiempo transformó el país, ni por el chino, que ha tenido como resultado un crecimiento económico espectacular bajo la preeminencia del PC.
"Gato blanco, gato negro, qué importa si caza ratones", dijo el padre de la liberalización económica china, Deng Xiaoping hace unos años. En Cuba, en pleno siglo XXI, los gatos no cazan ratones y los viejos siguen ronroneando.


Fuente: Editorial del Periódico de Aragón.

domingo, 17 de abril de 2011

La infame política antiterrorista del PP.


En la semana que acaba, han caído dos importantes miembros de ETA en Francia y la Guardia Civil ha descubierto en Euskadi un polvorín etarra con 1.600 kilos de explosivos. Pues bien, el PP se ha dedicado a transformar una manifestación de las víctimas del terrorismo en un ataque al Gobierno; a relacionar la liberación anticipada en seis años del etarra Troitiño, por una decisión judicial, con las actas de la negociación de Zapatero con ETA, en el 2006, y a divulgar que el chivatazo del caso Faisán tuvo "móvil político" y "favoreció a los terroristas".
Es más, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha cometido la infamia de equiparar la foto de un etarra celebrando su liberación con champán, tras 31 años de cárcel, con las respuestas del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el caso Faisán. Para más sonrojo, Cospedal se equivocó de etarra y atribuyó al "más sanguinario" Troitiño un brindis que protagonizó Sagardui, el preso más veterano de ETA.
La confusión es un indicio más de que todo vale al utilizar la lucha antiterrorista contra el Gobierno. El PP no solo oculta que la decisión del Tribunal Constitucional cuya interpretación ha permitido excarcelar a Troitiño la adoptó un magistrado conservador, de la misma ideología que el juez que la ha interpretado, sino que insinúa que es un pago pendiente de la negociación con ETA.
La sarta de acusaciones se produce, además, cuando hay un pacto entre el Gobierno (Rubalcaba) y el PP (Trillo) para impugnar la presencia de Bildu en las elecciones.
Todo esto ocurre ante la pasividad de Mariano Rajoy, cuya inhibición desconcierta tanto a los duros del partido (los que lanzan las acusaciones) como a los moderados, descontentos de que se vuelva a usar la política antiterrorista contra el Gobierno, cuando, para hacer oposición, estiman estos sectores que es suficiente con la política económica. Rajoy no acudió a la manifestación de las víctimas, pero envió una amplia representación del PP; no ataca directamente al Gobierno en este terreno, pero deja hacer. ¿No ha llegado el momento de decir basta? ¿No es mejor que el Gobierno tenga una política propia y la defienda, aunque griten en el PP, ya que ahora se hace lo que se ha pactado y chillan igual?


Fuente: Editorialdel Periodico de Aragón.

viernes, 15 de abril de 2011

Los universos de Alfonso Albacete.


Definir el estilo pictórico de Alfonso Albacete (Antequera, Málaga, 1950) es casi imposible. Se suceden en él las continuas evoluciones, implosiones e irrupciones pictóricas. Porque Albacete es un nómada del estilo, aún siendo fiel a unas coordenadas que poco han variado a lo largo de sus cuarenta años de dedicación plena al arte.
Inició su carrera como arquitecto pero pronto apostó por el arte conceptual y el accionismo callejero. A finales de la década de los 80 redescubre la tradición pictórica de las vanguardias. En su multiverso se hallan referencias al expresionismo abstracto, al realismo de Coubert, a Cézanne y a Matisse, al constructivismo…. Pero dichos manierismos siempre están adulterados. El artista no entiende de fronteras y por eso es capaz de aparear un jardín mediterráneo con las frías arquitecturas racionalistas o de inundar un paisaje urbano en plenitud nocturna con invasiones geométricas multicolores o de plasmar salvajes graffitis en el punto intermedio entre el interiorismo y el paisaje.
Si hoy está en boga el concepto de “multiculturalidad”, Albacete emplea en sus obras la “multiversalidad”, pues en ellas nadan universos indiferentes los unos a los otros, sin pretensión armónica pero en mágica sinergia. Los materiales del pintor, los temas recurrentes, ponen en evidencia la ausencia de fronteras que se suponen a la gramática pictórica.
A principios del nuevo milenio, fiel al nomadismo estético, Albacete descubrió a nueve mil metros de altura un poblado de bajeles en el Mar de China. Miles de casas flotantes sin más frontera que el azul oscuro, adivinadas desde la comodidad de un moderno reactor. Esa visión crepuscular y fugaz, alimentó un giro fundamental en su obra.
Dripping, perspectiva y geometría conjugados para ahuyentar los sueños de la razón. Los pigmentos químicos del pintor alimentan la flor de almendro primaveral, realidad y representación en perpetua lucha, la silla-emblema del sostén en suspensión espectral, el icono de neón encendido, símbolo crístico y farmacéutico, reclamando que las ciudades, de noche, sean más interior que paisaje. La pintura, hija bastarda de la pintura, conjugándose hasta la alucinación. En sus últimas pinturas, Albacete nos libera de la servidumbre óptica para devolvernos, una vez hayamos cerrado los ojos, sus imágenes flotando en un espacio indeterminado, entre la retina y el párpado.


jueves, 7 de abril de 2011

Moncayo, el laberinto legendario.


El escritor y periodista, Alberto Serrano, ha presentado su libro Moncayo, el laberinto legendario, editado por la Institución “Fernando el Católico”, dependiente de la Diputación de Zaragoza.
Tradiciones fantásticas, lugares enigmáticos, ecos mitológicos y legendarios…, han sido encontrados por el autor en viejos legajos y papeles, recorriendo sendas y caminos y entrevistando a la gente del Moncayo.
Esta extensa obra, escrita con lenguaje periodístico para su mejor comprensión, contribuye a enriquecer el patrimonio cultural del Cuarto Espacio zaragozano y a preservar la memoria colectiva.
"Se trata de un libro entretenido y bonito; es una introducción a la antropología cultural de nuestros municipios que va jugando con los mitos para mostrar la manera de entender el territorio", así ha presentado el libro el jefe de Gabinete de Presidencia de la DPZ, Mariano Berges.
“Este libro son 400 páginas y más de 400 fotos que hacen un recorrido por las leyendas y tradiciones de 40 pueblos de un pedazo de nuestro cuarto espacio”, explica Serrano, que además pretende revindicar con esta obra la supervivencia de tierras de Zaragoza con potencial de tener un futuro halagüeño “si sabemos apoyar sus factores de desarrollo”.
El autor ha indicado que no hay que creerse todo lo que aparece en el libro como verdad real y tangible, “hay que saber respetarlo porque ha formado parte de nuestro pasado, es una creencia en esa verdad empírica que ha tenido la gente”, ha manifestado Serrano.
"Lo que más me ha sorprendido al realizar este libro es la capacidad de levantar piedras, cualquier persona estaba dispuesta a ayudar y a ponerte sobre la pista de lo que necesitas", ha subrayado Serrano.
En el extenso volumen, el autor juega con los mitos de las diferentes localidades para mostrar "la manera de entender la vida" de sus ciudadanos.
Moncayo, el laberinto legendario es la continuación de la búsqueda de historias y leyendas y de otro libro publicado por la DPZ y el mismo autor en 1996, titulado El Moncayo fantástico, legendario y misterioso.


miércoles, 6 de abril de 2011

Ahora no toca.


Ahora no toca hablar de las elecciones generales que es lo único de lo que le interesa hablar a Rajoy. La democracia tiene sus reglas y sus plazos y el último proceso electoral lo ganó Rodríguez Zapatero, y las legislaturas duran cuatro años. Por tanto, si no hay moción de censura con candidato alternativo que obtenga la mayoría parlamentaria, el actual presidente tiene toda la legitimidad para agotar su mandato. Y el líder del PP ya ha adelantado que tonterías las justas, porque sabe que no tiene en el Parlamento la mayoría necesaria. No lo va a intentar en el Congreso de los Diputados, pero él y los suyos no hacen sino machacar con lo único que realmente les interesa: alcanzar el poder cuanto antes. Pero convendría que recordaran, aceptaran y respetaran los procedimientos democráticos y el único que puede adelantar las elecciones ya ha dicho que no, que piensa acabar su mandato y por tanto de eso no toca hablar ahora. No habría que recordarlo por obvio. De lo que toca hablar ahora es de los ayuntamientos y de los gobiernos autónomos. Es el momento de juzgar lo hecho y de valorar proyectos. Los ciudadanos tenemos derecho a conocer sus planes, las respuestas que piensa dar cada cual a los problemas autonómicos y municipales. Por tanto menos rollo con lo que no toca y más hablar de lo que toca. Y por ahora, salvo esperar sentados a que el paro y la desmovilización de la izquierda haga su efecto, de la señora Rudi hemos oído generalidades y del candidato a alcalde alguna idea estrambótica propia de un absoluto inexperto.


Fuente: Articulo de Miguel Miranda Profesor de universidad, en el Periodico de Aragón. 

viernes, 1 de abril de 2011

La modificación de la Ley Electoral.


El Periódico de Aragón en su sección de opinión de hoy, contrapone dos visiones sobre la última modificación de la LOREG, una que es su posición al respecto y radiografía bajo el siguiente titulo, “Una ley ambigua en la precampaña”, y de otra parte una visión más critica de Nerea Vadillo, periodista y profesora de la universidad, que titula, “Trampas electorales”. En esta última podemos apreciar un enfoque no tan diferente pero si recurrente al tópico más frecuente en España, la picaresca.
Es verdad que esta reforma pactada entre los grandes partidos políticos españoles, para poner coto no ya a las ventajas y argucias electorales, si no que también para evitar la sangría de fondos que supone una campaña electoral, sobre todo a nivel de todo el territorio nacional, es ciertamente algo ambigua. Y como se dice en argot parlamentario, aunque la voluntad del legislador es bastante noble y razonable, sin olvidar lo económico nunca, representa un cierto lió para quienes deben interpretarla, por lo menos por lo que respecta a los partidos políticos.
Pero de ahí a deducir directamente que puesta la ley puesta la trampa, hay un trecho, yo diría que vasto. Es cierto que los responsables electorales buscaran una interpretación que favorezca sus estrategias, no tengo la menor duda, pero convertir a los partidos políticos en una sarta de picaros es otro cantar, entre otras cosas por que la ley hay que cumplirla y si no, como bien detalla Nerea hay castigos ejemplares. Aunque no se muy bien como se pena lo de inaugurar aeropuertos sin aviones.