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jueves, 19 de agosto de 2010

Bajarse al “moro”.


Tanto José Luis Alonso Santos como Fernando Colomo, recurrieron a este sugerente titulo para bautizar su obra de teatro y su película respectivamente. Aunque es una expresión coloquial que se refiere comúnmente a cruzar la frontera con Marruecos para comprar hachis, a mi me ha sugerido otra cosa.
Es muy probable que a la derechona le haya subido la adrenalina y hasta la libido con la visita de José Mari a Melilla, cosa que por otra parte jamás hizo cuando debió como presidente del gobierno de este sufrido país. La caverna habrá entendido que una provocación del infiel se calla dando una imagen de reafirmación de españolidad, aunque a mi me hubiera gustado mas que Aznar hubiera imitado a Luis Lucena y se hubiera puesto a cantar “españolear” por el zoco de la plaza asediada por un temible ejercito de activistas marroquíes armados hasta los dientes con banderas de su país.
Por otra parte al Gobierno y a la izquierda en general, lo de la visita les ha parecido una deslealtad, una acción fuera de contexto y una nueva “boutade” del expresidente español. Queda aun fresco el recuerdo de perejil y las sufridas imágenes de los dos guardias reales marroquíes perseguidos por las tropas de elite del ejército español, con fragata y todo. Por tanto viendo a Aznar por las calles de Melilla, se reconoce que la crisis es dura, pero que esta banda es lo peor, en consecuencia compañeros iros pensando que habrá que arrimar el hombro en mayo.
Ahora bien, las dos Españas, con perdón, están confundidas de arriba a bajo, se puede pensar que a José Mari, arto en una tarde del ferragosto de hacer abdominales y tomar pastillas de la doctora Asland, no se le ocurrió sacar pecho o meterle el dedo en el ojo a Zapatero de otra forma, que irse a Melilla donde “ los hijos de Ala, de paraguas se sirven si llueve y de brocha si se han de afeitar….. “. Pero la verdad de todo es bien otra, lo cierto es que lo llamo Busch hijo, y lo mando a ver si por casualidad encontraba las armas de destrucción masiva que ambos juraron hasta la saciedad que había en Irak, donde hoy que por cierto se retiran las tropas de combate yankees.
Pobre José Mari, haga lo que haga su foto en la historia será siempre la misma, el bufón de " los de las Azores ".

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