Entrada destacada

Sobre la reforma del modelo de Policia Local en Zaragoza.

sábado, 22 de enero de 2011

Un Senado normal.


El disgusto con el que el PP ha acogido el debate multilingüe del martes en el pleno del Senado es bastante más que una rabieta política y, por esta razón, resulta preocupante. Que al jefe de filas de la oposición le parezca fuera de lo normal que los senadores se expresen en idiomas diferentes al castellano da a entender que, para Mariano Rajoy, la diversidad es más un molesto exotismo que un patrimonio enriquecedor. Solo un integrismo cultural garbancero explica todo esto. Las diferentes lenguas cooficiales en las comunidades autónomas suenan en el hemiciclo del Senado en virtud de la concertación política de todos los partidos, menos el PP, y de la realidad social que representan. Ni siquiera los socialistas más apegados al centralismo y a la uniformidad --Alfonso Guerra, José Bono y otros-- frenaron la iniciativa, aunque ahora se quejan. Es decir, que en el Senado se debata, además de en castellano, en catalán, gallego y vasco no tiene mayor mérito y se entiende que es reflejo de la realidad pluricultural del Estado. Marear con otros argumentos o prejuicios es de una pobreza intelectual de charla de cafetería.


Fuente: Editorial del Peridodico de Aragón. 

No hay comentarios: