Entrada destacada

Sobre la reforma del modelo de Policia Local en Zaragoza.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Propuestas razonables, pactos difíciles.

Las propuestas anticrisis que el Gobierno ha enviado a los partidos son razonables. Hay un paquete-choque cuyos puntos fuertes son las bonificaciones fiscales para la rehabilitación de inmuebles --con lo que se quiere absorber parte del paro de la construcción y contribuir a modernizar el sector-- y el nuevo papel del ICO. El crédito está parado en toda Europa, pero en España las pymes tienen una estructura financiera que las hace muy dependientes de la banca. Y el parón crediticio está provocando que no sean solo las empresas inviables las que cierran sus puertas. El año pasado el Gobierno optó por aumentar las dotaciones al ICO y hacer compartir a la banca parte del riesgo. Funcionó poco y ahora da un paso más, ya que el ICO asumirá el riesgo para los créditos de hasta 200.000 euros a las pymes. Es una medida valiente y arriesgada, pero que, con carácter extraordinario, puede ser positiva.
Pero las propuestas van más allá en la línea de modernizar el tejido productivo, ganar competitividad, asegurar la estabilidad financiera y dar un hachazo al déficit público. Habrá que ver el detalle, pero las ideas, muy generales todavía, parecen bien orientadas. No se trata, como dice la crítica fácil, de volver a que la construcción sea el motor del crecimiento, sino de paliar el desempleo del sector al tiempo que se moderniza (la rehabilitación tiene futuro) y de iniciar el cambio de modelo productivo, que será largo, que no se decreta y que precisa empresarios dispuestos.
Pero los pactos no serán fáciles. Primero, porque el PP ha dejado claro que tiene poca voluntad. Pero también porque salvo en la reducción del déficit público del 11,4% al 3% en el 2013, tarea hercúlea y que precisa la colaboración de autonomías y ayuntamientos, el resto de medidas son más propias de un Gobierno, que quizá debería pactar una mayoría parlamentaria, que de unos acuerdos de Estado. Máxime cuando la reforma laboral se discute solo con los interlocutores sociales. ¿Se ha equivocado el Ejecutivo al añadir al plan para reducir el déficit --que sí precisa el pacto con el PP-- un programa económico propio de un Gobierno?. Seguramente, pero tampoco podía pedir a Rajoy que ayudase a rebajar al déficit público y no escucharle en el resto de medidas.
Zapatero ha pecado de querer gobernar sin la mayoría suficiente la peor crisis desde 1929. Pero el PP no ganará credibilidad sin abandonar una actitud que se evidencia demasiado negativa.





Fuente: Editorial del Periodico de Aragón.

No hay comentarios: